Cólico nefrítico: su detección y cómo debemos actuar
El cólico nefrítico es un episodio de dolor lumbar muy intenso, que se origina a la altura del riñón o de las vías urinarias. El origen es una obstrucción que puede producir espasmos con grandes picos de dolor acompañados de sudoración, náuseas o vómitos.
La obstrucción afecta al tracto urinario dificultando el flujo de orina hacia el exterior, lo que produce un aumento de la presión dentro de la vía urinaria que es la causante del dolor que acompaña al cólico nefrítico.
Estos son sus síntomas y qué permite la aparición del cólico
Las manifestaciones del cólico suelen ser comunes, lo que generalmente permite realizar un buen diagnóstico fácilmente. Suele caracterizarse por un dolor lumbar unilateral continuo que, generalmente, se prolonga hacia la vejiga y los genitales. Suele ir acompañado de otros síntomas como:
- Náuseas y vómitos.
- Sudoración.
- Hematuria (presencia de sangre en la orina).
- Aumento del número de veces de micciones.
El cólico nefrítico lo suelen causar las piedras que se forman en los riñones y que provocan la obstrucción del tracto urinario. Para evitar la aparición de estas piedras, es necesario comprender cómo se forman, normalmente cuando existen niveles altos de calcio, oxalato y fósforo en la orina.
Por ello, tener una dieta equilibrada y un consumo adecuado de líquidos es fundamental para prevenirlas. En función del tipo de piedra se deberán evitar unos u otros alimentos, pero, por lo general, deberán reducirse aquellos que contengan mucho calcio, oxalato (nueces, cacahuetes, espinacas) y fósforo.
Sin embargo, en las cantidades correctas, el calcio puede ayudar a bloquear otras sustancias en el tubo digestivo que pueden causar piedras. Además, consumir proteínas animales como la carne, pollo, pescado o huevos, también aumenta la probabilidad de formación de piedras en el riñón.
¿Cómo podemos diagnosticar y cómo debemos actuar ante un cólico nefrítico?
Para diagnosticar la presencia de piedras se utilizan medios como la radiología simple, la ecografía y el escáner. Es conveniente realizar un análisis de sangre y de orina para determinar si los niveles de determinadas sustancias (como el ácido úrico, el calcio o el fósforo) son correctos.
El objetivo principal del tratamiento de esta patología es aliviar el dolor que provoca, por lo que se suele utilizar un tratamiento farmacológico a base de analgésicos y espasmolíticos. También se tratan las náuseas y los vómitos que frecuentemente acompañan al dolor. Es posible que, en algunos casos, sea necesaria una intervención quirúrgica para solucionar la obstrucción de las vías urinarias ó romper las piedras que lo provocan mediante ondas de choque (litrotricia).
Además de la medicación, es importante aumentar el consumo de líquidos para aumentar el flujo de orina y ayudar a limpiar las vías urinarias facilitando el arrastre las piedras o la arenilla. El profesional médico puede recomendar al paciente que pueda beber hasta 3 litros de agua al día.
Además, se recomienda no realizar actividades cuando hay altas temperaturas puesto que el calor puede provocar deshidratación. Esto puede provocar, además, que se orine menos, facilitando la concentración de la orina que, a su vez, facilita el depósito de las sustancias que producen las piedras.
Recuerda:
- El cólico nefrítico es un dolor provocado por una obstrucción de las vías urinarias.
- Lo suelen causar las piedras que se forman en los riñones y que provocan la obstrucción del tracto urinario.
- Durante su tratamiento, es importante aumentar el consumo de líquidos para aumentar el flujo de orina, llegando incluso a consumir hasta 3 litros de agua al día.
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