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La comida contribuye a la recuperación del paciente

La comida de un hospital contribuye a la recuperación del paciente. Consciente de ello, la dirección de la Clínica HLA Santa Isabel remodeló recientemente toda el área de restauración del centro.

 

La comida contribuye a la recuperación

La nutricionista del centro, Rosario Rubio, dirige un equipo de nueve cocineras que velan por la calidad de la alimentación.

El endocrinólogo de la clínica, el Dr. Antonio Martínez afirma que “el menú de los hospitales no es un simple servicio hostelero, sino parte del tratamiento no farmacológico que recibe el paciente”.

En la cocina del centro se busca una organoléptica agradable, es decir, que los elementos que acompañan a un menú y su presentación, sean apetecibles.

Un aspecto atractivo motiva a comer a los pacientes, que normalmente no tienen mucho apetito.

Esta falta de apetito es uno de los principales problemas por lo que hacer más apetecible un plato favorece que se alcancen los requerimientos de energía y nutrientes adecuados.

La dieta hospitalaria es parte del tratamiento, y debe adaptarse a la patología y a las características del paciente.

“Una alimentación adecuadamente planificada reduce complicaciones, reduce la mortalidad y los tiempos de permanencia en el hospital”, comenta el Dr. Martínez.

La dieta cobra especial importancia en pacientes trasplantados pues determinados alimentos, especialmente los no procesados, puedan suponer un riesgo de infecciones.

Para pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal, como la de Crohn, los alimentos ha de ser de fácil absorción, y un paciente oncológico tiene necesidades especiales de energía y nutrientes.

 

Un menú para cada paciente

La maquinaria de última generación permite poder realizar menús más elaborados, adaptados a cada paciente y que lleguen siempre calientes y en perfecto estado hasta las habitaciones.

Rosario Rubio también se encarga de supervisar la dieta y la seguridad alimentaria y coincide con el endocrinólogo en que hay que hacer sentir al paciente como si estuviera en casa.

“Nuestros menús parten del equipo de nutricionistas del Grupo HLA, que posteriormente se adaptan a cada hospital en función de la gastronomía típica de la zona”, explica Rosario.

En este sentido, “se trata de un código de dietas por el que se rige el hospital, y que si fuera necesario se adapta de manera individual según las características específicas del paciente.

Todos los menús con los que trabajan en HLA Santa Isabel contemplan modificaciones que vienen dadas por determinadas alergias o intolerancias.

Asimismo, para hacer la estancia más agradable, los días festivos preparamos comidas más típicas y acordes a la fecha señalada.