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Estos son los 10 tipos de dermatitis que existen

La dermatitis es un trastorno inflamatorio de la piel. Su incidencia no deja de crecer: solo la dermatitis atópica, por ejemplo, se ha triplicado en los últimos 30 años, y afecta ya hasta al 30 % de los niños y al 10 % de los adultos.

Se trata de una enfermedad no contagiosa y con un fuerte componente crónico en muchos casos, que cursa en forma de brotes. La dermatitis puede tener diversas causas: genéticas, ambientales, alérgicas o autoinmunes. Por tanto, reconocer sus distintos tipos y síntomas es clave para abordarla adecuadamente.

1. Dermatitis atópica

La dermatitis atópica se caracteriza por cursar con brotes de eccemas con intensidad variable. Suele asociarse a otras patologías alérgicas como el asma, la rinoconjuntivitis o algunas alergias alimentarias. Se manifiesta con manchas rojas, picor intenso y sequedad cutánea.

En general, su tratamiento se basa en el uso de cremas hidratantes o corticoides, evitar los alérgenos y, en los casos más graves, inmunosupresores o fototerapia.

2. Dermatitis de contacto

Esta forma aparece cuando la piel entra en contacto directo con una sustancia irritante o alergénica. No es contagiosa, pero resulta muy molesta y puede durar semanas. Entre las sustancias desencadenantes más habituales están los cosméticos, algunas fragancias, ciertos metales (como el níquel), detergentes o plantas.

Los síntomas incluyen enrojecimiento localizado, picor, ardor e incluso ampollas.

3. Dermatitis del pañal

Frecuente en bebés (aunque puede producirse en adultos), se produce por la presencia de humedad, fricción y exposición a irritantes presentes en la orina y las heces. Los signos más típicos son la inflamación y el enrojecimiento de los glúteos, muslos y genitales, acompañados de sensibilidad y molestias al tacto. En estos casos, es importante mantener la piel seca, cambiar los pañales con frecuencia, dejar que la piel respire y aplicar pomadas protectoras.

4. Dermatitis seborreica

Afecta principalmente a las zonas del cuerpo con mayor producción de grasa, como el cuero cabelludo, las cejas, los pliegues nasales, las orejas y el pecho. En adultos se manifiesta con caspa persistente, enrojecimiento y descamación. En bebés, recibe el nombre de costra láctea y suele requerir tratamiento con champús específicos, antifúngicos, jabones neutros e incluso glucocorticoides.

5. Dermatitis dishidrótica o ponfólix

Se manifiesta mediante la aparición de pequeñas ampollas llenas de líquido en las palmas de la mano, los lados de los dedos y las plantas de los pies. Está muy relacionado con el estrés y la sudoración excesiva (hiperhidrosis).

6. Dermatitis numular

A diferencia de la dishidrótica, este tipo de dermatitis se caracteriza por la aparición de parches circulares en la piel que recuerdan la forma de una moneda, acompañados de picor intenso. Suele afectar a personas con antecedentes de asma, alergias o dermatitis atópica, y puede agravarse por la sequedad cutánea, irritantes ambientales, cambios de temperatura o estrés.

7. Dermatitis por estasis

También conocida como eccema por insuficiencia venosa, esta forma está relacionada con la mala circulación sanguínea en las piernas. Es más frecuente en personas con varices, obesidad o antecedentes de trombosis venosa profunda. Su tratamiento se centra en mejorar el retorno venoso mediante medias de compresión y elevación de las piernas.

8. Dermatitis fotosensible

La dermatitis fotosensible es una reacción exagerada de la piel a la luz solar o, más concretamente, a la radiación ultravioleta. Algunos medicamentos, productos químicos o enfermedades como el lupus pueden desencadenarla. Produce enrojecimiento, picor e incluso ampollas tras una exposición mínima al sol.

9. Dermatitis herpetiforme

Es una manifestación cutánea de la enfermedad celíaca. Se presenta como brotes de ampollas en codos, rodillas, glúteos y cuero cabelludo. El tratamiento incluye una dieta estricta sin gluten y el control de la inflamación mediante fármacos específicos.

10. Dermatitis perioral

Se caracteriza por la aparición de pequeñas protuberancias rojas alrededor de la boca, en los pliegues nasales y, a veces, alrededor de los ojos o la frente. Es frecuente en personas que utilizan de forma prolongada cremas con corticoides o ciertos cosméticos. Puede producir sensación de ardor, picor y un sarpullido que recuerda al acné o la rosácea.

Para su manejo es importante suspender el uso de cremas esteroides y cosméticos irritantes, mantener una higiene adecuada y, si es necesario, emplear limpiadores sin jabón y ciertos tratamientos para controlar la inflamación.

Recuerda:

  • La dermatitis atópica ha triplicado su incidencia en 30 años: afecta ya al 30 % de los niños y al 10 % de los adultos.
  • Algunos tipos de dermatitis están estrechamente asociados a otras enfermedades como la celiaquía o la insuficiencia venosa.
  • Cada tipo de dermatitis presenta síntomas y causas distintas, por lo que el diagnóstico correcto es clave para elegir el tratamiento más adecuado.