Efectos de la comida basura en nuestro cuerpo y mente

La comida basura, también conocida como comida rápida o comida chatarra, se ha convertido en una parte omnipresente de la cultura alimentaria occidental. Suele ser una opción rápida y económica tanto si se realiza en casa, se pide a domicilio o se consume en un restaurante, lo que la convierte en una opción alimentaria atractiva para muchas personas. Sin embargo, su consumo excesivo supone efectos perjudiciales en la salud física y mental.

La comida basura suele estar compuesta por alimentos ricos en calorías, grasas de mala calidad, harinas refinadas y azúcares, con una  baja concentración de nutrientes importantes para la salud como vitaminas, minerales y fibra. Esta ausencia de nutrientes saludables se debe, en parte, a los métodos de procesamiento industrial que se utilizan para crear estos productos, los cuales alteran su composición original y reducen su contenido nutricional.

Además, la comida basura suele contener aditivos artificiales para mejorar el sabor, la textura y la durabilidad de los alimentos. Estos aditivos no aportan beneficios nutricionales y, en algunos casos, pueden tener efectos negativos en la salud.

Los efectos físicos de la comida basura

La composición nutricional descrita anteriormente puede favorecer al desarrollo de enfermedades crónicas como la obesidad, la diabetes, trastornos cardíacos y ciertos tipos de cáncer.

Además, los aditivos pueden tener efectos negativos en nuestro organismo, como la disfunción metabólica y la alteración del sistema endocrino. En cualquier caso, es mucho más peligrosa la ausencia de nutrientes como la fibra o las vitaminas, esenciales para un óptimo estado de salud, que la presencia de carbohidratos o las grasas per se.

Impacto en la salud mental y emocional

Estudios científicos también han demostrado que una dieta alta en comida basura se asocia con un mayor riesgo de depresión, ansiedad y trastornos del estado de ánimo.

El consumo de alimentos ultraprocesados y ricos en grasas saturadas y azúcares puede afectar negativamente a la química del cerebro y al sistema hormonal, contribuyendo a la aparición de trastornos del estado de ánimo y una menor sensación de bienestar general.

Para contrarrestar los efectos negativos de la comida basura es fundamental adoptar hábitos alimentarios saludables. Esto implica priorizar alimentos frescos que equilibren diferentes aportes nutricionales, procurando que la base sean frutas y verduras. Además, es importante optar mayoritariamente por opciones caseras y cocinadas desde cero con técnicas sencillas. Incorporar una actividad física regular, mantener un buen descanso y mantener una hidratación adecuada también son factores clave para mantener una buena salud física y mental.

Recuerda:

  • La comida basura puede tener efectos perjudiciales en la salud física, contribuyendo a perpetuar hábitos de alimentación poco saludables que pueden favorecer el desarrollo de enfermedades crónicas
  • Este tipo de alimentos también afecta a la salud mental y emocional, ya que se asocia con un mayor riesgo de depresión, ansiedad y trastornos del estado de ánimo.
  • Priorizar alimentos frescos y nutritivos, limitar la comida basura y promover la actividad física son acciones clave para mejorar nuestra salud en general.