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¿Qué es el cáncer de cérvix y cómo se puede prevenir?

El cáncer de cérvix (también conocido como cáncer de cuello uterino) se produce cuando se desarrollan células tumorales los tejidos del cuello del útero, que es la parte inferior del útero que conecta con la vagina. Este tipo de cáncer es más frecuente en mujeres entre los 30 y 45 años, aunque también puede presentarse en otras edades.

En España, cada año se detectan aproximadamente 2.000 nuevos casos, y se estima que alrededor de 700 mujeres fallecen anualmente por esta enfermedad. La incidencia es menor en mujeres menores de 20 años, pero es fundamental tomar medidas preventivas desde edades tempranas.

Causas y factores de riesgo del cáncer de cérvix

Una de las causas más comunes suele ser el Virus del Papiloma Humano (VPH). Aunque existe diferentes tipos de VPH, algunos como el VPH-16 y el VPH-18 están fuertemente asociados al desarrollo del cáncer cervical.

Los factores de riesgo más comunes de este tipo de cáncer son los siguientes:

  • Una infección persistente por VPH.
  • Inicio temprano de las relaciones sexuales.
  • La posibilidad de tener múltiples parejas sexuales.
  • Disponer de un sistema inmunológico debilitado.
  • Tabaquismo.
  • Tener antecedentes de enfermedades de transmisión sexual (ETS).
  • Por la falta de acceso a exámenes de detección, como la prueba de Papanicolau.

 

Síntomas del cáncer de cérvix

En las etapas más tempranas del cáncer de cérvix, este puede no presentar síntomas, lo que refuerza la importancia de realizar revisiones ginecológicas periódicas. Sin embargo, cuando estos síntomas aparecen, pueden ser:

  • Sangrado vaginal anormal después de la práctica sexual o entre periodos menstruales o después de la menopausia.
  • Flujo vaginal inusual.
  • Dolor durante las relaciones sexuales conocido como dispareunia.
  • Dolor pélvico.

 

En cuanto a su diagnóstico, una de las maneras más fáciles de detectarlo es a través de la prueba de Papanicolau, que detectará cambios celulares precancerosos. Por otro lado, también se encuentra la prueba del VPH, que identificará la presencia de los tipos de VPH bien sean de alto o de bajo riesgo. Otro de los métodos para su diagnóstico puede ser la colposcopia, que consiste en la visualización al microscopio de la cara externa del cuello uterino para identificar áreas sospechosas tras tinciones especiales. Finalmente nos encontramos con la biopsia de las áreas altamente sospechosas, que nos permitirá disponer de un diagnóstico de inicio y poder orientar el tratamiento más adecuado para la paciente.

¿Se puede prevenir?

Existen algunos consejos que pueden ayudar a prevenir su aparición como serían:

  1. La vacunación contra el VPH, idealmente recomendada entre los 9 y 14 años. Además, hoy en día se aconseja tanto vacunar a niñas como a niños.
  2. El co-test regular entre la prueba de Papanicolaou y la prueba de VPH. En España, este tipo de pruebas se indican cada 5 años entre los 35-65 años de edad.
  3. El uso de métodos anticonceptivos y de prevención de infecciones de transmisión sexual como los preservativos.
  4. Evitar el consumo del tabaco.
  5. Iniciar las relaciones sexuales lo más tarde posible y evitar tener múltiples parejas sexuales.

 

Finalmente, en lo que respecta a su tratamiento, dependerá del momento en el que sea diagnosticado. Si este diagnóstico se realiza en etapas tempranas, la cirugía (a través de técnicas como la conización o la histerectomía) suele ser la principal opción. Si el diagnóstico se realiza en etapas mucho más avanzadas, la cirugía radical con radioterapia y quimioterapia suele ser la opción recomendada. Por último, en casos de cáncer recurrente o metastásico, será necesario la exploración de terapias más complejas.

Para actuar a tiempo frente a este tipo de cáncer, es muy importante su detección temprana. El cáncer de cuello uterino es uno de los pocos tipos de cáncer altamente prevenibles y tratables si se detecta a tiempo.

Recuerda:

  • El cáncer de cérvix es aquel que afecta al cuello uterino, y es más frecuente entre mujeres de 30 a 45 años.
  • Las revisiones ginecológicas y la vacunación contra el VPH son clave para prevenir esta enfermedad.
  • En etapas iniciales, el cáncer de cérvix es asintomático, pero detectable mediante pruebas ginecológicas rutinarias.