Síndrome del glúteo medio, un problema frecuente pero poco diagnosticado

síndrome glúteo medio

Síndrome del glúteo medio, un problema frecuente pero poco diagnosticado

El síndrome del glúteo medio es un tipo de dolor en el glúteo y en la pierna que se produce al estar sentado o al andar.

También se percibe como una molestia sobre un lado determinado de la cadera cuando descansamos.

Existen varios factores que provocan este dolor, el cual está infradiagnosticado y afecta tanto a deportistas como a personas que realizan poca actividad física.

 

Síntomas dispares del síndrome de glúteo medio

El dolor comienza en las nalgas e irradia por el muslo hasta provocar dolor en el hueco poplíteo, es decir, en la corva, detrás de la rodilla.

A veces este dolor puede confundirse con la típica ciática (el 14 % de pacientes que acuden a consulta aquejados de dolor lumbar, en realidad, tienen este síndrome).

Si se trata de una patología del glúteo medio, el dolor no llega hasta el pie, ni tampoco se notan alteraciones de la fuerza o la sensibilidad.

Los problemas del síndrome del glúteo medio pueden venir derivados de alguna debilidad ocasionada por una sobrecarga o fatiga del músculo.

Ocurre en corredores y en deportistas que practican aerobic o deportes similares que implican pequeños impactos repetitivos.

 

Cómo diagnosticarlo

Para diagnosticar este tipo de dolor es necesaria una exploración intensa por parte del traumatólogo, ya que puede tener diferentes orígenes.

Habitualmente, la ecografía o la resonancia magnética no revelan ninguna alteración, a no ser que el paciente se encuentre en fases avanzadas.

 

Tratamiento

El tratamiento de este síndrome es, en principio, conservador y no invasivo.

Lo lleva acabo un fisioterapeuta con masajes y estiramiento del glúteo medio, ejercicios de propiocepción y otros ejercicios del glúteo medio.

Si el dolor se encuentra en una fase aguda y no deja descansar al paciente puede recurrirse a los antiinflamatorios durante unos 15 días y evitar posturas y movimientos que produzcan dolor.

No es nada recomendable el reposo absoluto para evitar así que la musculatura no se debilite.

Si con esto el paciente no encuentra alivio se recurre a las infiltraciones con corticoides.

No conviene infiltrar más de tres veces en la misma zona, ya que puede conllevar efectos negativos).

Hoy en día se dispone de otros tratamientos más invasivos que pueden ayudar a resolver el dolor del glúteo sin efectos secundarios.

Es el caso del plasma rico en plaquetas, es un tratamiento biológico, donde se utiliza la sangre del mismo paciente para curar una lesión determinada.

 

Recuerda:

  • El síndrome del glúteo medio es un tipo de dolor en el glúteo y en la pierna que se produce al estar sentado o al andar.
  • A veces este dolor se puede confundir con la ciática (el 14 % de pacientes que acuden a consulta aquejados de dolor lumbar, en realidad, tienen este síndrome).
  • El tratamiento es, en principio, conservador no invasivo con un fisioterapeuta