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¿Existen enfermedades asociadas al uso de las pantallas?

Según señala la Organización Mundial de la Salud (OMS), la adicción a las TIC o tecnologías de la información y la comunicación se define como “el uso compulsivo, prolongado y repetitivo de cualquier dispositivo tecnológico o con acceso a Internet”. Por tanto, es posible afirmar que existen enfermedades asociadas al uso de las pantallas, unas patologías que van en aumento y que tienen una notable repercusión sobre la salud de las personas.

Cada vez más estudios están demostrando la relación que existe entre ciertos problemas de salud y la exposición a pantallas de dispositivos electrónicos (smartphones, tablets u ordenadores). Algunos de los trastornos relacionados con el uso excesivo y prolongado de las pantallas son la fatiga visual, trastornos del sueño o perturbaciones psíquicas, como ansiedad o irritabilidad.

En el contexto actual de pandemia se ha agudizado el problema. Según un informe del Observatorio Español de Drogas y Adicciones en 2020,  la Covid-19 provocó un aumento en la frecuencia del uso de Internet, videojuegos y redes sociales. Especialmente susceptibles son los niños y adolescentes, quiénes, en ciertos casos, a causa de las restricciones asociadas a la pandemia y el miedo de exposición al virus, acabaron desarrollando un trastorno emocional conocido como síndrome del caracol.

Las enfermedades más comunes asociadas al uso de pantallas

El uso prolongado de las pantallas puede ocasionar daños en la salud tanto a nivel físico como psicológico. En el caso de enfermedades físicas, las más habituales son:

  • Enfermedades musculoesqueléticas como la tendinitis o la nedrinitis. Patologías cada vez más frecuentes en articulaciones y tendones al adoptar posturas forzadas durante un largo periodo de tiempo. Entre las lesiones asociadas a posturas, también, se destacan el síndrome del túnel carpiano, el text neck o tensión en los músculos de cuello, hombro y espalda y epicondilitis o codo del tenista.
  • Tensión ocular o síndrome visual informático, una patología típica de personas que pasan demasiadas horas frente a un pantalla. Los síntomas asociados a esta enfermedad son visión borrosa, mareos, enrojecimiento y sequedad de los ojos.
  • Pérdida de audición por un uso abusivo de auriculares.
  • Sobrepeso y obesidad como consecuencia de una vida sedentaria frente a las pantallas.
  • Electrosensibilidad o alergia al wi-fi. Una enfermedad que consiste en dolor de cabeza, cansancio o dificultades para dormir al estar cerca de aparatos eléctricos, antenas de telefonía, transformadores u otras fuentes de radiación.

Trastornos psicológicos y uso de pantallas

El uso continuado de pantallas también afecta a la salud mental. En este ámbito, las patologías más frecuentes son:

  • Ansiedad, irritabilidad y depresión.
  • Efecto Google o tendencia a no retener información y depender de Internet constantemente.
  • Síndrome de llamadas y vibración fantasma al sentir siempre que el móvil está vibrando o sonando.
  • Cibercondría o pensar que se padecen las enfermedades que se encuentran descritas en Internet.
  • Adicción a las redes sociales.
  • Síndrome FOMO (Fear of missing out) o miedo a quedarse desactualizado.
  • Nomofobia o ansiedad ante la pérdida, falta del móvil o a quedarse sin batería ni posibilidades para cargarla.
  • Ningufoneo​, nombre con el que se conoce al uso adictivo del teléfono ignorando a las personas que están alrededor
  • Trastorno de identidad disociativo o dificultad para distinguir el mundo virtual del real.

Consejos básicos para prevenir las enfermedades de las pantallas

Los expertos recomiendan seguir una serie de pautas para evitar la aparición de las enfermedades y daños derivados del uso de las pantallas:

  • En caso de que se requiera de un uso continuado de las pantallas, se recomienda realizar descansos de unos 30 minutos. Durante este tiempo hay que relajar y destensar los músculos de espalda, cuello y brazos.
  • Procurar mantener la espalda recta y pegada al respaldo de la silla, mientras que los pies estén apoyados en el suelo.
  • Mantener una distancia adecuada con respecto a la pantalla, con la pantalla a la altura de los ojos y los brazos a 90º con la mesa.
  • Utilizar un lápiz táctil para evitar los dolores en pulgares.
  • Gestionar los tiempos de las tareas y no pasar más de una hora utilizando el móvil.
  • Trabajar siempre con una buena iluminación.

Recuerda:

  • Las enfermedades de las pantallas están asociadas a un uso abusivo y repetitivo de dispositivos tecnológicos.
  • Las tecnopatologías afectan tanto a la salud mental como física de las personas.
  • Es importante hacer un uso racional y descansar cada cierto tiempo para prevenir estas enfermedades.